1. ¿Qué es la Inteligencia Artificial?#
1.1. Definición#
La inteligencia artificial (IA en adelante), en el contexto de las ciencias de la computación, es una disciplina y un conjunto de capacidades cognoscitivas e intelectuales expresadas por sistemas informáticos o combinaciones de algoritmos cuyo propósito es la creación de máquinas que imiten la inteligencia humana para realizar tareas, y que pueden mejorar conforme recopilen información. Se hizo presente poco después de la Segunda Guerra Mundial con el desarrollo de la «prueba de Turing», mientras que la locución fue acuñada en 1956 por el informático John McCarthy en la Conferencia de Dartmouth.
En la actualidad, la inteligencia artificial abarca una gran variedad de subcampos. Éstos van desde áreas de propósito general, aprendizaje y percepción, a otras más específicas como el reconocimiento de voz, el juego de ajedrez, la demostración de teoremas matemáticos, la escritura de poesía y el diagnóstico de enfermedades. La inteligencia artificial sintetiza y automatiza tareas que en principio son intelectuales y, por lo tanto, es potencialmente relevante para cualquier ámbito de actividades intelectuales humanas. En este sentido, es un campo genuinamente universal.
1.2. Tipos de Inteligencia Artificial#
1.2.1. ¿Qué es la Inteligencia Artificial Fuerte?#
La inteligencia artificial (IA) fuerte, también conocida como inteligencia artificial general (AGI) o IA general, es una forma teórica de IA empleada para describir una determinada mentalidad de desarrollo de IA.
La IA fuerte tiene como objetivo crear máquinas inteligentes que sean indistinguibles de la mente humana. Pero, al igual que un niño, la máquina de IA tendría que aprender a través de entradas y experiencias, progresando constantemente y mejorando sus habilidades con el tiempo. Los vehículos autónomos son ejemplos de la IA fuerte.
1.2.2. ¿Qué es la Inteligencia Artificial Débil?#
La inteligencia artificial débil, es un término que describe sistemas de IA diseñados para realizar tareas específicas y que no poseen consciencia o inteligencia general como los humanos.
Estos sistemas están programados para operar dentro de un conjunto limitado de parámetros y reglas, enfocándose en ejecutar una tarea concreta de manera eficiente. La IA Débil se centra en ser práctica y funcional sin la necesidad de comprender o interpretar el mundo en su totalidad.
Algunos ejemplos son: Chatbots, Filtros de Spam, Software de reconocimiento facial.